-
Fuera tonterías Derek, quiero darte la opción de
la duda – le dije sería.
-
¿Sobre que? – me dijo mientras se sentaba en mi
pupitre.
Yo me apoyé sobre el
ventanal con los brazos cruzados sobre mi pecho.
-
Se que Jack y tu sois primos, me lo dijo tu padre – le dije
introductoramente.
-
Así que el viejo ya sabe que ando cerca – dijo
divertido.
-
Tu padre no es viejo – dije sin entender la
expresión – James es muy buen hombre, sobretodo acogiéndome en su casa... – me
calle pensando que ya estaba hablando demasiado.
-
¿Vives con mi padre? – dijo impresionado.
-
Si, si,
eso es otra historia – deje escapar aire y lo volví a coger - ¿Qué paso
con Megan?
Al pronunciar ese
nombre su mirada es ensombreció. No era una mirada que inspirara temor, como la
de mi padre, sino una gran tristeza e ¿impotencia?
-
Jack te lo a contado ¿no? – dijo con la mirada
en el suelo, parecía derrotado.
-
Sí, pero quiero saber la verdad ¿tu la pegaste?
De repente alzó la
mirada, estaba furioso, me estremecí.
-
Lo siento, no quería asustarte – dijo girando la
cabeza – No, yo no la pegué, nunca- esa ultima palabra la dijo con gran
intensidad.
-
Entonces...
-
Al igual que Jack yo también me preocupaba por
ella, era su novio joder, pero nunca me dijo la verdad hasta que se la saque a
la fuerza – me dijo cortándome – Unos días antes que se fuera discutimos bien
fuerte y entre gritos me confeso que su padre la pegaba.
No pude decir nada,
pues me acorde de mis oscuros días. Pero no importo, el siguió desahogándose.
-
Su padre ya tenía bien claro quien sería la
pareja de Meg para siempre y yo no entraba en sus planes. Quería a alguien de
buena familia no a un tío que salió de rebote.
-
No seas tan duro contigo mismo. No te culpes
porque su padre le pegara, no fue tu culpa – le dije intentando animarle.
-
¡Si que lo fue! Si hubiera seguido siendo solo
su amigo nada de eso hubiera pasado. Ella no se habría ido y mi primo no me
hubiera dejado de hablar.
-
Derek, la culpa fue del padre de Megan, no
tuya... – insistí.
Creía en sus palabras.
Eran demasiado fuertes, demasiado llenas de sentimiento, demasiado tristes para
no serlo.
-
¡Tu no sabes nada! – me grito mientras se
levantaba de golpe y se disponía a marcharse.
-
¿No? ¿Estas seguro? – se paro en seco - ¿Te has
preguntado porque estoy viviendo con tu padre?
Se giró y me miro
esperando la continuación.
-
Mi padre me pegaba Derek. Se paso doce años
pegándome porque mi madre nos había abandonado. Nadie mejor que yo sabe como
pudo sentirse Megan – el silencio se hizo, cogí aire – Podía atreverme a
asegurar sin conocerla que si de ella fuera volvería a salir contigo aunque eso
doliera, y si se fue no creo que fuera por propia voluntad.
Se acercó a mi y con su
mano acarició mi mejilla.
-
Lo siento por descargarme contigo encanto – me
dijo – Eres la única persona que me ha escuchado desde entonces, gracias.
Y me abrazó. Era un
abrazo de agradecimiento puro. Ese abrazó me pedía consuelo igual, que a la
vez, intentaba dármelo a mi. Tras nosotros la puerta se abrió dando un portazo.
-
Suéltala Derek – dijo una voz furiosa.
Jack se acercó a
nosotros con pasos rápidos y fuertes y nos separó. Se encaró a Derek.
-
¿Qué es lo que pretendes? – le pregunto.
-
No pretendía nada... – dijo apartando la mirada.
-
Jack, no malinterpretes las cosas, Derek y yo...
-
No quiero escuchar nada – me cogió del brazo y
me arrastró fuera del instituto.
-
Me haces daño Jack – le dije gimiendo.
Me soltó y se paró en
seco.
-
¿No te dije que no te acercaras a él? – me dijo
decepcionado.
-
Jack... Lo se que me lo dijiste – las palabras
no me salían, sabía que si se lo explicaba me entendería pero la mirada de
decepción me dolió.
-
¿Y porque no me hiciste caso?
-
¿Por qué no me dijiste que Derek era tu primo?
-
Ya no lo somos.
-
Si lo sois, Derek es hijo de James y por lo
tanto tu primo, tendrías que darle una oportunidad, si supieras la verdad...
No me dejó terminar la
frase y me dejo allí plantada. Le seguí pues el coche nos esperaba a la salida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario